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lunes, 5 de septiembre de 2011

Bórralo



Esta vez no hago traducción, en esta ocasión me la guardo para mí, con vuestro permiso.
Porque no es necesario llorar para que las lágrimas broten. Porque a veces simplemente decir "bien", no es tan sumamente "bien", porque no es tan fácil borrar si no hay borrador, porque tod@s alguna vez nos ha pasado, yo... únicamente no soy tan única.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Mis Meeroos


Os presento a mis Meeroos Meredith, Sloan y Derek. La verdad es que parece una tontería, pero estos bichos, envician que da gusto jajajajaja. Gracias a Eze por Meredith y a Crunia por Sloan.
Besotes

sábado, 3 de septiembre de 2011

Retorno a la Inocencia



Ese no es el principio del fin, ese es el regreso de tí mismo,
el regreso a la inocencia.
Amor, devoción
sentimiento, emoción

No tengas miedo por ser débil, no seas tampoco orgulloso de ser fuerte.
Sólo mira dentro de tu corazón amigo mío,
ese será el regreso a tí mismo,
el regreso a la inocencia

Si deseas, comienza a reír
Si debes, comienza a llorar
Sé tu mismo, no te escondas
Cree sólo en el destino

No te preocupes por lo que la gente diga, sólo sigue tu propio camino,
no te rindas y aprovecha tu suerte para regresar a la inocencia

viernes, 2 de septiembre de 2011

La furia y la Tristeza



En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...

En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...
Había una vez... un estanque maravilloso.


Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...

 
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.

La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y mas rápidamente aun, salió del agua... Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.


Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.


Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.
Jorge Bucay

jueves, 1 de septiembre de 2011

Soñar de nuevo



Cuando era pequeña creía en los deseos que se piden a la primera estrella que tus ojos ven por la noche, y pensaba que las olas de un mar aunque existente en tu mente traería por siempre todo aquello que sueñas, deseas o anhelas. Y cuando creces todo esto carece de importancia, mientras que siendo un niñ@ eres capaz de mirar todo como si fuera la primera vez que lo ves, cuando creces todo esto cambia, y la inocencia sigue estando latente, pero... no es la misma, ni tú, ni ella. Pero soñar de nuevo, volver a comprobar que aunque esa estrella no te traiga tú deseo de manera inmedita, seguir creyendo que un día lo hará, es lo que mantiene que siga creyendo exactamente en lo mismo. Así que seguimos soñando que aquel amor vuelva o sencillamente que se quede cerquita, que el verano no se acabe, y que algo pequeñito aunque diferente se quede a tú lado, por esta vez y para siempre. Seguimos soñando besar aquellos labios que nos hicieron sentir hormigueos hasta en la punta de los pies o simplemente caminar de la mano de la gente que sabes que te quiere. Únicamente... soñar de nuevo es lo que nos mantiene vivos, ahora y siempre.