Ay libertad, divino tesoro. Esa que todos queremos y que a veces no sabemos utilizar de la mejor forma posible. Hay infinidad de dichos sobre la libertad. Yo pienso que hay millones de formas de sentirse atado, mejor dicho aún "no libre".
Yo creo que de cualquier modo, sentir eso tiene que ser verdaderamente horroroso. Tanto aprisionar como sentirse aprisionado tiene que ser un sentimiento poco sano, el que aprisiona por falta quizás de confianza en sí mismo y el aprisionado por sentirse precisamente en prisión. Tengo que decir que jamás sentí ese sentimiento, ni de un lado, ni de otro.
Por supuesto, cada vez que se habla de libertad, se piensan un montón de cosas, libertad de expresión, libertad de decisión, libertad de salir o entrar, de manejar situaciones o incluso libertad de silenciar.
Creo que si todos tuviéramos más en cuenta aquello de "donde acaba mi libertad empieza la del otro", las cosas irían, mucho pero mucho, mucho mejor, en todos los sentidos, en todas las casas, en todas las ciudades, en todos los países, pero sobre todo, en uno mism@.
"La profundidad de tu amor hacia una persona, es directamente proporcional a la cantidad de libertad que eres capaz de concederle en la vida"- Isabel Biedma
BIENVENID@S A SEPTIEMBRE !!!! ;)))))


