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martes, 6 de octubre de 2015

Amiga




Sentí frío, aún siendo temporada de calor.
¿Cómo describir un sentimiento tan extraño y tan familiar a la vez?.
Vacío y la sensación de estar llena
Llena de cada palabra,
llena de cada recuerdo,
llena de cada sonrisa,
y aún así... tan vacía,
tan solitaria porque ya no estás.
Parece que fue ayer cuando pensábamos que todo iría bien,
cuando construimos mil sueños y deseos,
y cuando soñábamos que todo tenía que pasar.
De poco sirve que yo diga, cuánto me haces falta,
y cuántas veces quisiera tener un teléfono mágico,
para saber qué tal estás
y decirte que yo estoy bien y que sí,
que he conseguido mi sueño,
y que me gustaría que pudieras vivirlo conmigo.
Cuántas cartas mentales te he escrito cada noche.
Mira que hay miles de canciones
que hablan de lo largas que son las noches,,
y cuánta razón llevan esas letras.
Aún hay miles de cosas que quiero hacer por tí,
simplemente porque tú querías hacerlas,
y porque tantas veces dijimos lo que haríamos, ¿te acuerdas?.
Hay vacíos que no se llenan nunca,
hay espacios que siempre permanecen siendo... espacios,
sin ocupar, espacios libres.
Podría decirte de mil maneras y ochocientas mil más
cuánto me haces falta,
y cuánto me acuerdo de tu sonrisa.
Desde el día en que te marchaste, aprendí a no parar de hacer cosas,
simplemente para que el tiempo pasase,
y ahora, que han pasado dos años,
me he dado cuenta que por mucho que pase el tiempo,
que por mucho que el reloj se empeñe en seguir su curso,
y llegue el otoño y otra vez el invierno
y la primavera y de nuevo el verano,
y por mucho que yo haga cosas y me mueva,
y grite y no pare quieta,
porque tenga tanto miedo de echarte en falta como lo hago,
finalmente me doy cuenta,
que tu recuerdo permanecerá siempre a mi lado,
y en este caso, nunca dependerá de las manijas del reloj
que me duela menos,
porque sí, es cierto,
el tiempo todo lo cura,
pero hay cosas que simplemente las calma, y doy las gracias por ello.
Finalmente me atrevo a decirte en voz alta
lo mucho que te quiero.
lo mucho que te quise,
y lo muchísimo que te seguiré queriendo,
porque hay cosas y en concreto hay personas,
que siempre, siempre, permanecen a tu lado.
Tal y como te dije una vez, tú eres mi amiga, mi persona,
y aunque a veces sienta frío haciendo calor,
y me enfade porque no estás,
y aunque pasen mil cosas y millones más,
yo siempre te querré,
y el tiempo que tuvimos,
es tiempo que retengo en mi memoria,
porque así, es como vives en mí...
D. Lorefield

martes, 29 de septiembre de 2015

Querido otoño




Es de las estaciones que más me gustan, dentro de que cada estación tiene su punto bonito, su pedacito para disfrutar, su aquel dentro de tú aquel. Pero el otoño para mí... es otoño. 

Me gustan los colores del otoño y el caer de las hojas húmedas y el sonido que hace debajo de mis zapatos, quizás mojados. 

Otoño y mariposas, otoño y sueños, otoño y café caliente al lado de mis dos. 

Otoño. 

Para mí es de las mejores estaciones, no sólo porque siendo otoño dí el "sí quiero" a mi media mandarina. Además, otoño trajo al ser más importante de mi vida, a ese hombrecito sin miedo que quiere trepar paredes, y bajar sillones, ese hombrecito sin miedo con sonrisa de medio lado y manitas chiquitinas que no saben hacer cosquillas pero es capaz de hacerme reír tanto.

Bienvenido querido Otoño !.

Bienvenidos ustedes señoras y señores que están aquí leyendo mi vuestro blog. Gracias mil !


martes, 22 de septiembre de 2015

Cuánto


Cuánto te gustaría echar de tu sofá a la tristeza que de repente se sienta allí, como si fuera su casa. 
Y cuánto te gustaría remediar cada enfado que quizás cogiste con razones más que justas, pero ... finalmente no vale la pena, porque sólo con un soplo la vida pasa y dicen (con razones también más que justas) que son dos días y tú debes al menos intentar ser feliz y sonreír, porque más vale una sonrisa a tiempo que sufrir por sufrir. 

Cuánto quizás te gustaría estudiar menos las situaciones, que la vida no se estudia ni se pacta ni se controla... simplemente vive. No es leyenda urbana que la vida pasa y que muy pocas cosas de las que recuerdes, al final del todo, valdrá la pena. 

Piensas que los suspiros son anhelos inacabados, vestidos de silencio, con palabras silenciadas y acortadas. Di lo que necesites decir a la persona indicada, a la persona correcta, sólo si son cosas bonitas, cosas que hagan feliz al que tienes de frente, porque decir cosas dolorosas, cosas que hagan daño - hazme caso- no vale la pena, ni ganarás nada, y quizás de ese modo generes un agujero oscuro que después quedará como una mancha en el recuerdo y de poco valen los recuerdos vestidos de sal y lágrimas infinitas. 

Y no es que yo sepa demasiado, porque nunca jamás es demasiado, ni lo bueno, ni lo malo, pero soy quién en más de las ocasiones que me gustaría reconocer he sentido exactamente lo mismo que tú, porque a fin de cuentas, el ser humano, es humano, en esta vida, en este mundo y en cualquier sitio, al final todos en algún momento sentimos las mismas cosas, aún siendo tan, tan diferentes. 

Valen la pena los recuerdos bonitos, las huellas de colores de personas que te hicieron ver que vales la pena y sentir que esas personas también valen la pena para tí. Y el resto... amigo mío, es sólo eso... restos.
D. Lorefield


"El hombre más poderoso es aquel que es totalmente dueño de sí mismo." - Aristóteles

martes, 15 de septiembre de 2015



"Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños"
Shakespeare: El hombre tras la máscara 

martes, 8 de septiembre de 2015

Bienvenido septiembre


Lo más grande que podemos perder en el camino son las sonrisas del día a día, y levantarnos una mañana y de repente darnos cuenta que hemos perdido la ilusión y la esperanza. Que nada ni nadie cambie ese punto infantil, que nada ni nadie mutile tus sueños ni ilusiones, y sobre todo, no te sabotees a tí mism@, pues la realidad es que tú eres quién vas a vivir contigo hasta el resto de tu vida. 

D. Lorefield

FELIZ SEPTIEMBRE !!!!. De regalo, como detalle, os traje una de las cosas que más me gustan en la vida: un atardecer. Sed felices hasta que os duela la mandíbula. Poneos tod@s cómodos, porque este diario, vuelve a despegar y os necesito conmigo ;)


"Fíjate que mi luto no fue vestirme de negro sino quedarme sin risa."

Mario Benedetti-Andamios